Encuentro de la Delegación

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En junio de este año 2013 las Hermanas de la Delegación de Antillas celebramos un encuentro regional en Puerto Rico.

Durante el semestre pasado cada Comunidad de la Delegación estudió personalmente y comunitariamente el documento: “Hacia una cultura de la Vocación” y en este encuentro tuvimos la oportunidad de poner en común nuestras reflexiones comunitarias.

Las Comunidades expusieron sus reflexiones y todas concluimos que la cultura vocacional debe ser un eje trasversal en todas nuestras acciones personales y comunitarias.c_150_100_16777215_00_images_asambleapr2013003.jpg

De este documento destacamos lo siguiente:

¿Qué es la cultura vocacional?

 “Es aquella que promueve las “actitudes vocacionales de fondo”. Que permite al hombre moderno volverse a encontrar a si mismo, recuperando los valores superiores de amor, amistad, oración y contemplación y se da cuenta de que la vida no es una casualidad, sino un don que hemos recibido de Dios y por su naturaleza requiere una respuesta generosa de parte de cada uno.”

 “Hemos de crear una verdadera y propia cultura vocacional, capaz de traspasar los confines de la comunidad creyente.”

“… hace referencia a valores un tanto olvidados por cierta mentalidad emergente («cultura de la muerte», según algunos), tales como, la gratitud, la aceptación del misterio, el sentido de lo imperfecto del hombre y, a la vez, de su apertura a lo trascendente, la disponibilidad a dejarse llamar por otro (o por Otro) y preguntar por la vida, la confianza en sí mismo y en el prójimo, la libertad de turbarse ante el don recibido, el afecto, la comprensión, el perdón, admitiendo que aquello que se ha recibido es inmerecido y sobrepasa la propia capacidad, y fuente de responsabilidad hacia la vida.”

 Sugiere los siguientes para avanzar en esta cultura vocacional:

 a) Reforzar la cultura de la vocación en nuestras parroquias y en la sociedad

 b) Saborear y vivir la vida diaria como vocación

Porque: “Dios nos llama a la vida, a la fe, a ocupar un determinado lugar en la sociedad y en su Iglesia…

La llamada de Dios busca en nosotros una vida en plenitud.”

 c) “Vocacionalizar” toda la acción pastoral. Toda la acción pastoral nace de la consciencia de ser llamados y enviados.

 d) Crear espacios y momentos para discernir la vocación y la misión que Dios nos propone para nosotros a los demás.

 e) Subrayar el valor y la complementariedad de las diferentes vocaciones y carismas eclesiales

La apertura y el fomento de las principales vocaciones eclesiales (laicado, vida consagrada y ministerio sacerdotal).

 Fomentando una Cultura Vocacional, colaboraremos a construir un mundo más humano, más feliz y acorde con la voluntad de Dios.

 

 

 

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